
Dungeons & Dragons Online, una licencia que la sigue rompiendo.
El continente de Xen’Drik en Eberron es el escenario en el que los muchachos de Turbine nos sumergen para explorar el universo de un juego de rol que revolucionó la manera de jugar juegos de rol de papel, allá lejos y hace tiempo, en una versión tridimensional de gran contenido tanto aventurero como de personalización de personajes, una de las bases de Dungeons & Dragons.
Podremos explorar desde extensas praderas hasta el interior de templos y otros edificios, y enfrentarnos a diferentes enemigos. Con diferentes arcos argumentales siendo el foco de la atención de los jugadores, ya que Dungeons & Dragons siempre tendió a apoyarse en la trama para movilizar las acciones de los jugadores.
Desde Febrero de 2006, fecha en que se lanzó al mercado, ha habido cuatro grandes tramas que sustentaron las batallas en el Eberron: La conspiración de los Gigantes para recuperar el control sobre la ciudad de Stormreach (la capital y uno de los lugares en los que más tiempo pasamos en el juego), el intento de apertura de la puerta de Xoriat (una dimensión repleta de mounstros poderosos que quieren dominar el mundo), la conspiración del Abad Oscuro y sus esbirros para controlar Xen’Drik y el ataque de los demonios de Shavarat.
Los equipos en DDO se componen de hasta 6 jugadores, mientras que los de “asalto” para atacar ciudades y puntos específicos pueden tener hasta 12. La experiencia necesaria para ir aumentando de niveles, a diferencia de otros MMORPG, no se enfoca tanto en derrotar a los enemigos, sino en completar las diferentes aventuras. A medida que completamos una tarea para un NPC veremos que las recompensas en Puntos de Experiencia son más jugosas que tras pasar horas matando enemigos.
Eso también nos habla acerca de la esencia de Dungeons & Dragons, que si bien pasa a tener un sistema de pelea en tiempo real (a diferencia del juego de mesa donde la acción se desarrollaba por turno), no se apoya en simplemente la destrucción, sino que siempre existen búsquedas y razones que nos llevan a recorrer los diferentes escenarios.
